MIS Imprescindibles con un bebé (I): el arrullo.

Hoy empiezo una serie de post más breves que los anteriores. Son pequeñas reseñas a prendas, accesorios o cosas que he comprobado que son muy útiles con nuestro bebé.

En primer lugar quiero destacar el ARRULLO. Para mí es la prenda accesorio que más he utilizado con diferencia con mi niña. Es además algo que te suelen regalar. A nosotros nos regaló dos mi madre, con la particularidad que ambos los hizo ella por lo que son doblemente especiales. Uno tiene por el lado interior coralina que es una textura muy suave y amorosa, ideal para el invierno y épocas de otoño y primavera fresquitas en casa. El otro es como los de siempre con felpa. Comparado con el de coralina lo veo sobre todo más veraniego (pero en zonas más fresquitas o con días revueltos). Y también nos dejó uno mi suegra, dentro de la cantidad de cositas que nos ha dejado que tenía guardadas con mucho mimo desde hace muchos años (algunas son de sus hijos y otras de sus nietos), y éste también es de felpa..

Como os comentaba, para mí ha sido la prenda estrella en los tres primeros meses de vida de Ana. Concretamente el de coralina. Se lo ponía alrededor mientras le daba el pecho, acunándola, cuando la levantaba después de dormir, incluso se lo dejaba a veces puesto si se quedaba dormida en brazos y la ponía en el capazo o en el moisés. Era como si se sintiera arropadita al igual que cuando la tienes cogida. 

Ahora con el calorazo que tenemos encima la verdad es que no le pongo nada porque a cualquier hora se sofoca. Aunque tengo que decir que por la noche duerme fenomenal, no es que esté refrescando ni nada, pero ella debe de terminar el día tan agotada que duerme a pierna suelta incluso más horas que antes. De todas formas los guardaré hasta septiembre u octubre oy los volveré a usar de nuevo. Están lavados pero sin planchar porque “dicen” que si se guarda la ropa planchada le pueden salir cercos amarillos. Por ello, perdonad la foto porque ni es muy artísitica y además salen un poco arrugados. 


En próximos posts os iré enseñando más imprescindibles de mi lista, lo que yo he comprobado que he utilizado muchísimo y también los que son más prescindibles, que si os los regalan bien, pero que si no, yo no me molestaría en comprarlos.  

Hasta muy pronto!!!

Tres meses como mamá primeriza. Capítulo 4: mi bebé.

Éste puede ser el último capítulo de mis “Tres meses como mamá primeriza”. 

Mi bebé se llama Ana. Nació el 7 de marzo así que a día de hoy tiene 3 meses y una semana. 

Me gustaría haceros un resumen de estos tres meses tocando tres apartados: comer, dormir y “evolución-aprendizaje”.

En cuanto a comer lo puedo resumir en que come fenomenal. Estamos con lactancia exclusiva y genial. Cada cuánto tiempo? Ni idea. Esto es “a demanda”. Así te lo cuentan en las clases de preparación al parto y es cierto. Al principio cada poco tiempo la ponía y siempre comía. Ahora la pongo menos que antes porque se entretiene mucho así que intuyo cuando creo que tiene hambre o se la ve que busca, claro. Hay veces durante el día que cada dos horas, otras veces han pasado casi cuatro y en otros momentos cada tres… Pero depende de ella. Al igual que por la noche. Siempre que se despierta la pongo al pecho y siempre come y se vuelve a quedar dormida. En estas tomas nocturnas a veces está 15 minutos y otras veces una hora. A veces aguanta 4 horas seguidas sin comer y algunos días puntuales hasta 7 o incluso 8 horas. Algo que te dicen también es que es importante que tiene que vaciar el pecho, es decir, nada de marcar tiempos en cada uno. Sobre todo es importante porque la leche no sale con la misma calidad ni nutrientes todo el rato. Dicen que al final es donde se encuentra la grasa que es tan importante para el bebé. Lo habitual es que en cada toma mi niña sólo coja un pecho hasta que termina y ya no quiere más, o se queda dormida. Pero hay otras tomas que no, que debe tener más hambre y quiere los dos. He tenido suerte porque no me ha hecho nunca daño lactando, ni grietas ni nada parecido y aunque tengo la famosa crema de Medela: Purelan, hasta el momento no la he tenido que utilizar. Como realmente con el pecho no sabes cuánto come, es importante tener en cuenta que debe hacer 6/7 pises durante al día y que realiza también deposiciones. Para las deposiciones no es que Ana sea un reloj pero normalmente hace una por la mañana, otra a mediodía y alguna vez otra por la tarde. Lo que sí tenemos controlado es que le relaja mucho hacerlo cuando la sentamos un rato en la hamaca que me regaló mi amiga Feli, jijijijiji. Es su momento ideal. También la suelo pesar que es otro indicativo que come bien. Al principio lo hacía todas las semanas. Ahora no. Más bien una vez cada 10 días. No lo hago más a menudo porque creo que come bien, si no, la pesaría todas las semanas para controlarlo. Dicen que lo ideal es que ponga unos 200-250 gramos a la semana y así está cogiendo Ana, aproximadamente un kilo al mes.  En la revisión de los dos meses estaba en el percentil 97 de altura y en el 60 de peso, toda una campeona!

Qué tal es Ana a la hora de dormir?? Pues os diré que sí que se nota cambio del principio a ahora. El primer mes dormía muy bien por el día en el moisés (nos lo llevábamos al salón) y entre toma y toma podía estar 2 o incluso 3 horas dormida. También en brazos se quedaba frita… Pero llegaba la noche, la poníamos en el moisés… Y no había manera! Se quedaba dormida comiendo, la apoyaba para que siguiera durmiendo y los ojos como platos, se removía, a mí me daba la sensación que no respiraba bien… Así que optamos porque durmiera en la cama, con mucho cuidado, bien protegida y tapadita, pero lo justo para que no pasara calor, yo de lado, su papi también sin moverse mucho… En fin, nosotros no éramos muy partidarios del colecho (esto es como lo de la lactancia hay padres partidarios y padres que no) nosotros no, lo hicimos durante esa época porque si no, no se dormía ni ella ni nosotros. Pero duró un mes.  Justo cuando lo cumplió volvimos a intentar ponerla a conciencia en el moisés y hasta ahora.  Duerme a pierna suelta. Eso sí, con la cabeza y su manita izquierda pegada al lado derecho.. Esta noche por ejemplo ha estado desde las 23:30 hasta las 05:15. Una maravilla. Y cabe destacar su despertar porque no llora nunca! Yo la oigo que se mueve un poco, sube y baja las piernas o siento cómo se chupetea una mano.  Me despierto, me asomo, me ve y ya sonríe!! (tenemos un punto de luz y así no es necesario encender la luz de nuestra habitación), así que la cojo y la cambio y a comer o directamente a comer en nuestra cama. Y su papi puede dormir tranquilamente que al día siguiente le espera un buen día de trabajo! En cambio por el día duerme bastante menos. Si después de comer se queda dormida y sigues con ella en brazos puede aguantar horas si la dejas en el moisés o en el capazo hay días que duerme fenomenal y otros días sólo aguanta un ratito o bien se despierta en cuanto la sueltas…Pero si está al aire libre (en un chalet o similar) suele dormir bastante bien dos o tres horas seguidas. Le gusta el campito y el sonido de los pájaros. Y el coche también le encanta. De momento los viajes más largos que hemos hecho son de 300kms y muy bien, se duerme la mitad del camino, come, se queda despierta, habla, se ríe, se vuelve a dormir o al revés.  Una gozada. 

Y en cuanto su evolución y aprendizaje os diré que cada día que pasa se nota que avanza una barbaridad. Los bebés son esponjas y crecen y aprenden rapidísimo. Mi niña sonríe desde el principio. Sí, parece increíble pero es así. Y ahora después de tres meses sonríe muchísimo. Es muy agradecida a las palabras, a los gestos de cariño, a los besos, a las miradas y no para de sonreír.  Los adjetivos que siempre dicen de mi niña cuando alguien la ve son: qué espabilada está, qué grande, qué guapa, qué ojazos tan expresivos y qué simpática ( y que es clavadita a su papi menos los ojos que son míos jijijijiji).  Reconoce las caras de las personas incluso la voz. Por poner un ejemplo (que no es nosotros, ni abuelos, etc que por supuesto nos reconoce) su primo Pablo, es verle y sonríe inmediatamente, pero es que no le quita ojo y le busca y cuando ve que él también le sonríe o le coge la manita se pone contentísima! O escuchar voces conocidas por teléfono o hacer Facetimes, no para de sonreír y de poner lo ojos como platos. Habla. Sí, sí, habla y mucho.  Además de “ajo” dice “qué” dice “quién” y una vez llegó a decirle a mis papis por FaceTime “os quiero” jajajaja, de verdad que lo dijo. Y cantar??? Buenooo, canta un montón también.  Pero de todo esto me quedo con lo importante que es la estimulación. Yo le hablo constantemente.  Le sonrío todo el día. Le demuestro cariño en cada momento. Escuchamos música, bailamos, cantamos, jugamos, paseamos, comemos, dormimos… Y llega su papá de trabajar, por supuesto le enseña la mejor de sus sonrisas en cuanto lo ve y los dos tienen su conversación también. Y seguimos todos hablando, cantando, jugando, paseando… Ya no se duerme de paseo, ahora lo quiere ver todo. Bajamos la capota del capazo y ve la vida y el mundo pasar. Ana no se quiere perder nada!

Así que nosotros estaremos ahí para que sonría a la vida y la vida le sonreirá a ella.  

Hasta pronto!

Tres meses como mamá primeriza. Capítulo 3: El post parto y la cuarentena.

Buenos días!

Creo que este post iba a ser bastante más breve que los anteriores por eso he decidido unir dos temas en un mismo capítulo. 

Podría decir que mi post parto fue bastante bueno. 

Para empezar no me tuvieron que hacer episiotomía, sólo puntos internos por un pequeño desgarro así que mi recuperación y cuidados fue mucho más rápida y fácil. Muy importante utilizar productos adecuados como las compresas tocológicas de algodón (yo utilicé “Maternity” de Indas) y un jabón específico (en el hospital me dieron la típica pastilla verde) y en casa yo compré Zelesse en farmacia.

Parece mentira cómo el cuerpo poco a poco va volviendo a su sitio. Pero así es. El cuidado durante el embarazo de las estrías es fundamental. Yo utilicé Trofolastin para la zona de la barriga y para el resto del cuerpo Nivea tarro azul y fantástico no me salió ni una sola estría. Las que tengo son de la época de la facultad de procesos de adelgazamiento y cogida de peso y vuelta a adelgazar y están alguna en la cadera y alguna en la parte interior de los muslos. En aquella época no cuidaba nada la elasticidad de mi piel y se notan las consecuencias. Por eso ahora le presté especial atención ya que en la barriguita me parecían bastante antiestéticas y me propuse combatirlas. Supuestamente hay que aplicar mañana y noche, pero yo lo hacía sólo una vez al día y me ha funcionado perfectamente. Ahora debería seguir con mi buena rutina de cremas… Pero me resulta más complicado por falta de tiempo, aunque no es imposible, sólo hay que organizarse bien, así que me lo tengo que proponer en firme. Las cremas que utilizo ahora  son de Mustela y es un pack de Reafirmante corporal y Reafirmante de senos y para el resto del cuerpo sigo con Nivea tarro azul. Debería realizar la rutina de cremas dos veces al día, pero como os decía, esto sí que me cuesta más y muchos días no me la aplico ni una vez siquiera. Me ducho y rápidamente me visto. Cosas de mamás. Espero a partir de ahora, organizarme mejor y conseguirlo porque es muy importante cuidar nuestra piel. 

Y así la cuarentena se pasó sin casi enterarme.

Otro tema controvertido: el peso. Durante el embarazo cogí 12 kilos. Al principio no cogí apenas peso y de hecho el primer pantalón premamá me lo puse a los 6 meses. Pero es cierto que en los últimos 3 meses y medio cogí bastante. Las Navidades, la mudanza, etc hicieron que quizás descontrolara y descuidara un poco más la alimentación. También influyó la ingesta de dulces, que es algo de lo que nunca en mi vida he abusado porque como siempre digo “yo soy más de salado que de dulce” y nunca me han hecho mucha gracia, pero que en esta época sí que comí “unos cuantos”. El caso es que una semana después de tener a mi niña ya pesaba 5,5 kgs menos y tres meses después sin hacer dietas ya son 9,5 kgs, sólo me quedan aproximadamente 3 kgs para estar en mi zona de confort (mido 1,67m y mi peso ideal son 57 kgs aprox). Sí que es cierto que hay épocas que estoy en algo menos 55/56 kgs pero en 57 me encuentro genial. Sigo con lactancia materna exclusiva y aunque a mí “me da más hambre” los alimentos que consumo intento que sean saludables y vas perdiendo peso poco a poco casi sin querer.

En cuanto al ánimo, muy importante en estos momentos tras el parto, no sé exactamente qué factores influyen para sentirse mejor o peor pero yo me sentí en general bien. Al principio estuvieron mis padres casi todo el día con nosotros. No es que te hagan muchísimo porque al final lo tienes que hacer tú, muchas cosas que te quitan tiempo no las puedes delegar, pero si te ayudan con la comida y casa, incluso te duermen o cuidan a la niña en ciertos momentos, es fantástico. Te deja cierta libertad a tu pareja y a ti para al menos dormir una siestecita, ducharte tranquilamente o preparar papeleos, médicos, ropitas, etc relacionadas con el bebé que en los 15 primeros días viene fenomenal y hay bastantes cosas que organizar. Así que su presencia hizo que en ningún momento me agobiara por nada. Y una vez que se fueron (viven en otra ciudad distinta a la nuestra) comenzó nuestra particular organización. Como tantas y tantas parejas, la mía trabaja fuera todo el día incluso la hora de la comida también porque está bastante lejos para poder ir  y venir a casa. Eso me daba la opción de comer a cualquier hora y al principio me ocurría eso. No era predecible ni el momento de la ducha ni el de la comida (ni tampoco qué comía). Pero todo esto también vuelve poco a poco a su lugar. Comienzas a organizarte, el bebé y tú os acopláis y si tenéis la suerte de que sea “muy bueno” como lo es mi niña, que se despierte con la sonrisa puesta y que apenas llore en todo el día, hace que todo sea muy fácil. Supongo que por todo esto mi ánimo no ha decaído en casi ningún momento.  Quizás algún ratito te puedas sentir “más sola” o que ha pasado el día, hagas balance y creas que no te ha dado tiempo a nada y, seguramente, todo eso sea cierto, pero mi vida ahora está tan llena de momentos maravillosos que completan a la perfección mi día a día. Y sin lugar a dudas el apoyo de tu pareja es fundamental. Nosotros siempre hemos compartido todo: tareas, organización, planes y ahora sigue siendo igual incluyendo a todo lo anterior el cuidado de un bebé. Evidentemente si yo estoy mucho más tiempo en casa que él hago más pero en cuanto entra por la puerta su participación es indiscutible. Pero sobre todo, lo que casi más se valora en esta época (y yo añadiría que en todas las épocas de una relación) es que esa persona te mime, te cuide, te diga y te demuestre lo maravillosa que eres y que lo haga todos los días y tú también a él porque ellos también te necesitan. 

Ésta es mi experiencia, ni mejor ni peor que ninguna otra, simplemente distinta. Seguramente he tenido mucha suerte de tener tanto el embarazo como el parto bastante buenos pero también creo que influye en un pequeño porcentaje la actitud que tenemos ante la vida.

Para concluir diré que gracias a todo esto tendría otro bebé mañana mismo sin pensármelo!  Pero bueno, dejaremos pasar un poco el tiempo y disfrutar de la preciosa vida que tenemos entre nosotros.

Hasta muy pronto!!

Tres meses como mamá primeriza. Capítulo 2: la lactancia

Buenos días!!

Hoy os hablo de mi experiencia con la lactancia. 

Mira que en las clases de preparación al parto con el matrón nos habían hablado de esto por activa y por pasiva, pero hasta que no lo vives tú no sabes bien cómo actuar.

Ana nació y desde el primer momento se agarró fenomenal al pecho. Al principio no se tiene leche, se tienen unas gotitas que se llaman “calostro” y que son muy importantes para el bebé y su sistema inmunológico. A las dos noches de nacer, seguíamos en el hospital y Ana comenzó a llorar mucho, pensamos que eran cólicos, que no se podía dormir, que quería mimos, hasta que pensamos que podía tener hambre… Así que llamamos a una enfermera. Se lo comentamos y nos dijo que era posible y que podíamos meterle biberón pero sin dejar de estimular el pecho para que la leche subiera. Y así lo hicimos, tuvimos que firmar un papel que la verdad es que ni leí, autorizando el suministro del biberón al bebé cada tres horas. Y Ana se calmó y dejó de llorar así que nosotros tan contentos… Hasta que la pediatra le hizo la revisión. Vio el papel firmado por mí con la autorización del biberón y se enfadó. Me dijo que no entendía por qué le habíamos dado biberón a la niña. Que la leche tarda mucho en subir y que lo que hay que hacer es poner al bebé al pecho constantemente. Me dijo una frase que no olvidaré: “´tú ves a las mamás leonas darle biberones a sus bebés??? Y a las mamás elefantes?? No, verdad? Pues aquí es igual. Retíraselos y sigue con el pecho hasta que te suba. Has leído el papel que firmaste? Sabes que tu decisión le puede acarrear alergias al bebé???” En ese momento sólo pensaba en qué “barbaridad” había hecho!!! Y por supuesto con la lágrima en el ojo intentaba sobreponerme. Así que volvimos a la habitación con la intención de quitarle el biberón a Ana. Eso hicimos. Pecho, pecho constantemente y nada de biberón y al fin la leche subió.

Desde entonces seguimos con lactancia materna exclusiva y tan feliz. La niña coge el pecho fenomenal, no me hace nada de daño, ni grietas ni nada por el estilo. Es comodísimo porque la comida de la niña la llevas siempre preparada para cualquier momento. Está creciendo y cogiendo peso estupendamente bien. Y espero que su sistema inmunológico se esté haciendo fuerte. De momento no hemos tenido que ir al pediatra ningún día excepto las revisiones correspondientes, en las que nos han dicho que la niña está en el percentil 97 de altura y en el 60 de peso, así que contentísimos estamos. 

De todas formas como siempre os digo ésta es mi opción y mi experiencia. Todas las demás opciones o decisiones de los padres son igualmente válidas y dependerá unas veces de la naturaleza y otras veces de la predisposición de la mamá. Sacrificado? Puede parecerlo a simple vista porque tienes que estar dispuesta en cualquier momento. La lactancia materna exclusiva es a demanda, así que el bebé puede querer comer muchas veces al día (no cada tres horas como estaba estipulado años atrás). Lo habitual es que mi niña coma y se quede dormida mientras termina. Come bastantes veces al día y por la noche suele hacer tomas a las 0:00, a las 05:00 y a las 08:00. Pero esto no es una ciencia exacta porque hemos tenido ya alguna noche de haberla hecho incluso entera sin despertarse (que ni nos lo creíamos con lo pequeñita que es). Lo importante es que el bebé crezca sano y saludable si es con lactancia materna perfecto o si lo es con lactancia mixta o con leche artificial, ya sea porque la leche no le ha subido a la madre o por cualquier decisión tomada por la misma adelante igualmente que llevando una buena alimentación el bebé seguro que crecerá sano y feliz.

A día de hoy llevo tres meses de lactancia y de momento todos los que vengan porque estoy encantada.

Cuál es vuestra experiencia?

Hasta pronto!!! 

Tres meses como mamá primeriza: Primer capítulo-El parto

Muy buenos días,

Después de mucho tiempo estoy de vuelta por fin. Justo ayer mi pequeña Ana cumplía 3 meses. Tres meses de felicidad absoluta. Tres meses disfrutando de la sonrisa de mi niña todos los días. Tres meses de miradas de amor infinitas…

Hoy os voy a contar rápidamente cómo fue el momento del parto.

La verdad es que tengo que decir que tuve un embarazo fantástico y el parto no lo fue menos. Os lo voy a contar brevemente.

Mi fecha probable de parto era el día 1 de marzo, así que ya estábamos preparados para que fuera en cualquier momento. El día 6 de marzo estuve haciendo un montón de cosas. Además de todas las tareas diarias y habituales de cualquier persona, fui por la mañana a un hipermercado sola y en coche a hacer una compra muy abundante, lo cuento porque hay embarazos que te permiten estar activa hasta el último minuto. Justo antes de comer tuve un episodio “hemorroidal” muy frecuente en las embarazadas. Eso hizo que tuviera dolor en esa zona y casi no pudiera sentarme. Pero bueno, soportable al fin y al cabo. Comimos tranquilamente y por la tarde di un paseo de casi dos horas con mis padres que ya estaban aquí con nosotros a la espera del día X.  

Cuando estábamos poniendo la mesa para cenar,de repente rompí aguas en casa sin haber tenido contracciones antes. Me enteré en las clases de preparación al parto con el matrón que lo normal es tener contracciones durante mucho tiempo y cuando llegan a ser con una frecuencia de dos minutos durante dos horas es cuando te acercas al hospital. Pero mi caso fue como en las películas. Yo me enteré que estaba de parto porque directamente rompí aguas. Así que con tranquilidad me duché y cambié de ropa, cogimos la maleta de la chiquitina y las nuestras y nos montamos en el coche. 

De camino empecé a tener contracciones, algo dolorosas pero llevaderas. Llegamos al hospital casi a las 23:00. Directamente me pasaron a la habitación contigua al paritorio. Me pusieron monitores se escuchaba al bebé perfectamente y cuando me exploraron estaba dilatada ya de 4 cm. Mi pareja estuvo en todo momento animándome, sonriendo y diciéndome que ya no quedaba nada para tener a nuestra chiquitina en brazos y que era una campeona. Las contracciones se volvieron más frecuentes y dolorosas. Aguanté hasta los 7 cm para ponerme la epidural. A esas alturas la matrona me decía que aguantara y probablemente lo hubiera hecho, pero el problema hemorroidal hizo que no estuviera cómoda en ninguna posición y necesitaba sentarme y descansar. Cabe señalar que cada persona es un mundo y su umbral del dolor también y todos son igualmente respetables. Como el trabajo de parto estaba tan avanzado y la dosis de epidural fue “baja” según me dijeron, pasé ya enseguida al paritorio que como os comenté antes era la habitación de al lado que estaban comunicadas. Todo iba normal así que sólo estuvo con nosotros una matrona, Leo, fantástica. Me puso en su móvil una canción preciosa, una nana que tenemos ganas de localizar y con esa música de fondo empujé y empujé… Todo fue muy rápido.  Hubo un momento que me preguntó si quería tocarle la cabeza que ya asomaba… Qué sensación. Todavía la recuerdo y me estremezco. Empujé una vez más y mi pequeñita vino al mundo. Eran las 03:05 de la mañana. Directamente piel con piel. Mientras escribo y lo recuerdo no puedo evitar emocionarme… Yo seguía con mi niña emocionada, su papi igual, mientras di a luz la placenta y la matrona me cosió el pequeño desgarro interno. Todo pasó en cuestión de 5 horas desde que rompí aguas hasta que nació Ana. Para ser primeriza fue todo rapidísimo. Estamos súper agradecidos a la matrona que hizo un gran trabajo y todo salió perfecto. Me llevaron a la sala de reanimación con mi niña encima de mí.  Allí estaba otra mamá la que contó que la epidural se la pusieron con una dilatación de 2,5 cm y le tuvieron que poner 2 “bolos” más antes de tener a su bebé porque no aguantaba el dolor (como veis cada uno tiene un límite y todos igual de respetables). Y ya después de las pertinentes pruebas a mi chiquitina, subimos a nuestra habitación los tres juntos y disfrutamos del milagro de la vida con nombre de Ana. Tuvimos la suerte de tener habitación individual aunque es un hospital público, sólo se comparte el baño con otra mamá y es algo que da mucha intimidad.

Mi post parto fue bastante llevadero, de lo que es el parto en sí nada de molestias, sólo “mi tema” particular. Es cierto que en el momento de empujar el problema hemorroidal empeoró bastante y ése ha sido en realidad mi “post parto” porque me resultaba imposible casi sentarme al principio. Incluso casi me operan durante mi estancia en el hospital. Pero al tercer día ese problema empezó poco a poco a remitir y una semana después desapareció totalmente y hasta hoy. De todas formas éste puede ser otro capítulo para un post al igual que el tema de la lactancia que los publicaré próximamente.

Así que por mi experiencia os puedo decir que tendría otro niño mañana mismo. He tenido mucha suerte porque tanto embarazo como parto me fueron muy bien por lo que repetiría sin pensármelo. Aunque es cierto que ahora mismo vamos a disfrutar de nuestra niña porque para nosotros es todo nuevo y cada día aprendemos algo más.

Hasta pronto con un nuevo capítulo de mi reciente maternidad.

P.D. Me podéis encontrar en Instagram como mamanovelera 😉 

Personalizando un bolso maternal

Muy buenos días! 

Hoy os traigo un paso a paso muy fácil pero que os puede dar ideas a la hora de darle un toque a un bolso, en mi caso es un bolso maternal, el que voy a llevar al hospital para Ana y que luego me valdrá de bolsito de viaje para llevar sus cosita, pero puede valer la idea para otro tipo de bolsos también.

Para ello, lo primero que hice porque ya tenía la idea en mente, fue comprar uno “básico”, sin adornos. Escogí éste de la marca “Gamberritos” que es amplio por dentro, con algún separador, con asa larga para colgar y entre los colores que había escogí el blanco roto porque me parecía un tono totalmente unisex. Su precio fue de 19,95€. 


Lo segundo fue buscar un trozo de tela que tenía por casa. Escogí ésta por la misma razón que el bolso, darle un toque unisex. Fue una tela que compramos una vez que estaba en liquidación y nos encantó y con ella hice unos cojines y una especie de plaid para nuestra cama en Salamanca (que allí teníamos la habitación en gris) y me sobró algún trocito y me pareció ideal para el bolso. Un día os tengo que hacer un post con las dos habitaciones (la que teníamos en Salamanca y la de aquí para dar ideas de decoración). Pero ahora volvamos al bolso y la tela.


Esta tela decidí ponerla en el bolso exterior y en el lazo. Para ello tomé las medidas del bolso, corté la tela, la hilvané y luego le hice un pespunte con la máquina de coser por los cuatro lados. 


Una vez hecho esto hice lo mismo para el lazo, tomé la medida, cogí un trocito de tela, hilvané y luego le hice el pespunte alrededor con la máquina. Un pespunte también en el medio y el lazo hecho.

Para poner la tela en el bolso, supongo que lo ideal será coserla, pero yo no tengo ni agujas ni máquina que cosa elementos tan gruesos, así que la mejor opción que encontré fue pegarla con un pegamento especial que pega tejidos, cuero, pvc, etc y eso hice.


Una vez puesto el pegamento en la tela y por el centro del bolso, lo sujetamos con pinzas para que secara bien.


Lo dejamos un rato así que aprovechamos para dar un buen paseo. Y una vez seco ya tenemos el resultado final! 🙂 


Espero que os guste o simplemente os haya dado alguna idea de manualidades o DIY. También se puede aprovechar y bordar el nombre del bebé y como opción de regalo personalizado para un familiar o una buena amiga me parece muy buena idea. 

Ahora sólo me falta llenarlo y tengo que darme prisa que estoy en la semana 37 y mi niña puede llegar en cualquier momento.

Hasta muy pronto!! 

Qué hacer cuando se está esperando?

Buenos días!!

Parece el título de un libro que todo el mundo dice que es fantástico que es “Qué esperar cuando se está esperando?” Me vais a perdonar pero yo no lo he leído. Yo de maternidad,  bebés y demás sólo he leído un par de libros pequeñitos que me han dado mis ginecólogos y artículos sueltos en internet de páginas especializadas, blogs o similares. Todo lo demás que sé del tema es lo que me han contado en las clases de preparación al parto, que por cierto, las que estoy dando ahora con el matrón (como sabéis me he trasladado de ciudad) son fantásticas y estoy aprendiendo muchísimas cosas que no tenía ni idea…

Pero mi post de hoy va sobre otro tema. Me encantaría contaros en qué estoy inviertiendo el tiempo que me falta hasta que llegue el día en que seré mami. Me gustaría seguir haciéndolas cuando tenga a mi niña también, aunque lógicamente tendré mucho menos tiempo.

* Por supuesto organizar todo lo que tiene que ver con el bebé, pero eso lo hace todo el mundo así que no os descubro nada.

* Leer. A mí siempre me ha encantado leer pero no siempre he tenido el mismo tiempo disponible para hacerlo, así que ahora ha sido un buen momento para retomar la lectura con ganas. Sobre todo leo libros de intriga policíaca, historia pero con tintes de espías y toques de amor, etc. 

* Retomar Inglés. Yo tengo el título de 5º de la Escuela Oficial de Idiomas aprobado… Pero claro, lo saqué hace 15 años?? Así que por mucho que haya viajado al extranjero, por muchas conversaciones con extranjeros varios que haya tenido o aunque haya visto alguna película en inglés al final si no lo practicas con mucha asiduidad se olvida. Así que como tengo varios libros de gramática he empezado a repasar y estudiar todos los días. Mi intención es examinarme y volver a entrar en la Escuela de Idiomas. Actualmente lo han ampliado a 6 años, así que me gustaría incorporarme a 4º/5º para retomarlo con fuerza y estudiar de nuevo el próximo curso.

* Coser. Estoy haciendo mis pinitos con la costura. De momento de forma autodidacta aunque esta mañana me he informado de un curso de costura que da una modista de la localidad y me ha encantado el plan porque me puede enseñar patronaje y así le podré hacer vestiditos a Ana que me haría mucha ilusión. Hasta ahora para la niña le he hecho un par de cojines, las cortinas de la habitación, tengo que adornar la bolsa del hospital y hacer un saco de tela y coralina para el moisés… Pero es otro entretenimiento que recomiendo porque da muchas satisfacciones.

* Andar. Andar siempre es sano, pero cuando se está embarazada es buenísimo para la mami y para el bebé. Y cuando nazca también, cogemos el carrito y a recorrer la ciudad, a nuestros peques les da el aire que les vendrá fenomenal y nosotras a hacer ejercicio saludable sin forzar.

* Organizar la casa. Viene un miembro más a la familia y hay que hacerle hueco. Nosotros quizás lo hemos tenido más “fácil” porque vaciamos una casa y ya aprovechamos a hacer limpieza, dar, donar, regalar, vender, tirar… Aunque también ha sido una paliza porque hacer mudanza embarazada de 6/7 meses es mucho trajín. Pero es un buen momento para leer algún libro tipo “La magia del orden” de Marie Kondo y aprovechar a darle una buena vuelta al hogar.

* Hacer alguna escapada y otras actividades con tu pareja. Nosotros nos fuimos la semana pasada a Sevilla (haré un post al respecto) y lo pasamos genial. Nos quedan unos 20 días para que llegue nuestra niña y nuestra vida cambiará y mucho, sin duda para mejor, pero estos momentos de pareja los estamos disfrutando al máximo. También nos encanta ir al cine, pasear, salir a cenar…

* Manualidades y DIY.  Estamos desarrollando nuestra imaginación tanto para hacerle cosas a nuestra niña como para la casa. Algunas os las voy enseñando por Instagram y otras os haré un post aquí. 

* Escribir un blog. Esto sí que está en pañales, pero espero mejorarlo poco a poco.

* Y por último y no menos importante cuidarme. Ahora que tengo tiempo me estoy dando mis cremitas, me cuido el pelo, la alimentación… 

No sé si dentro de un mes tendré tiempo para hacer la mitad o una tercera parte de lo que hago ahora, pero espero poco a poco organizarme y atender a mi niña sin condiciones y el tiempo que tenga “libre”aprovecharlo.

Espero que os haya dado ideas para las que estáis embarazadas (o no lo estéis) de cómo invertir un poco de tiempo en actividades que seguro que os pueden resultar gratificantes. 

Hasta muy pronto!! 

Productos para el cabello: unos para repetir y otros sin pena ni gloria

Muy buenos días! 

Hoy vengo con un post de productos para el cabello que llevo utilizando últimamente y contaros que con algunos sí que me quedo, pero con otros no repetiría porque a mí personalmente no me hacen nada…

Para empezar os cuento cómo es mi pelo: yo tengo el pelo rizado, bastante rizado, concretamente me salen tirabuzones… Y no me gusta. Dicen que cada uno a veces quiere justo lo que no tiene. Pues eso me pasa a mí. Yo prefiero el pelo liso y tengo muchas amigas que les encanta mi pelo rizado. Pero yo “lucho” contra él y la mayoría de las veces me lo aliso. Otra particularidad de mi pelo es que es fino, por lo que tengo que evitar el encrespamiento todo lo que puedo porque en cuanto hay humedad es fácil que se “bufe”. Y para finalizar os diré que soy castaña pero con reflejos rubios (mi padre era rubísimo…de joven) y lo mejor de todo es que aún no tengo canas “a pesar de mis 38 años” (eso es herencia de mi mami que le salieron también muy tarde) así que no necesito teñir ni nada.  Añadir que con el embarazo noto mi pelo mucho mejor que antes en concreto más fuerte y con más brillo. Ojalá dure después.

Cómo hago para cuidar mi pelo? Pues os cuento mis últimas rutinas o los productos que he utilizado:


* Como champú llevo bastante tiempo utilizando Tresemmé Hidratación y me gusta mucho. Cumple su función de hidratar, limpia el cabello fenomenal y en relación calidad-precio es fantástico ya que el bote de 810ml. ronda los 4,50€ aproximadamente. Pero por otra parte os cuento mi último descubrimiento en champú uno de toda la vida Johnson´s Baby  Camomila. Lo tiene mi madre en casa para cuando van mis sobris ( que son niñas pequeñas de ahí lo de la marca y además son rubias, de ahí la camomila) y un día lo probé y otro día y otro día y desde entonces creo que me veo como más rubita en general. Así que ayer mismo lo compré para mi casa porque sí que creo que la camomila actúa. El bote de 500ml ronda los 3€ así que muy buen precio también.

* Como acondicionador/mascarilla los últimos que he probado han sido los siguientes aunque ya os adelanto que no repito con ninguno: En primer lugar el acondicionador de Tresemmé, hidratación intensa, facilita un poco el desenredado pero sin más. Creo que venía en un pack con el champú pero cueste lo que cueste a mí no me merece la pena. En segundo lugar os hablo de la mascarilla desenredante Olive Oil de Babaria… Ufff… De primeras no me gustó nada. Al principio su función principal que era la de desenredar no me funcionaba en absoluto. Poco a poco parece que el cabello estaba más dócil, pero no es para repetir ni mucho menos, tiene un precio muy económico, los 250ml. cuestan unos 2€ pero desperdiciados en mi caso. Y la tercera que he probado y terminado es Oro Líquido de Salon Hits, que os diré que tiene un olor a Argán que me maravillaba… Pero creo que realmente eso era lo único que me gustaba. Tiene aceite de Argán, aceite de Ciprés y aceite de lino y el pelo lo suaviza y se desenreda más fácilmente, eso es cierto, pero aún así no creo que repita. Los 250ml cuestan alrededor de 5€. Tengo en el armario un par pendientes de probar de otras marcas así que ya os contaré si encuentro algo que me guste realmente o tendré que seguir buscando…

* Para después del lavado utilizo aceites. Tengo en estos momentos dos a mano, aunque en el armario debe haber alguno más. Los que estoy utilizando son: Elixir de Aceite de Argán de Lidl que relación calidad-precio (100ml unos 4€ me parece fantástico) hidrata, evita encrespamiento, aporta brillo… Y otro de una gama más alta que se llama Aceite de Alisado Matrix, cuesta unos 13€ cada bote (aunque yo tuve la suerte de que me tocaran dos en un mercadillo solidario donde participaban buenas marcas que cedían productos para la buena causa) y también evita el encrespamiento, hidrata aunque tengo que analizar un poco más y comprobar si aporta brillo también.

Y como toque final a veces me pongo en el pelo unas “vaporizaciones” de la loción de camomila Intea. En verano al sol yo creo que hace más efecto, pero yo me lo doy esporádicamente todo el año pero sin buscar el sol desesperadamente porque no quiero aclarar mi pelo de una forma muy artificial sino al contrario, natural.

Destacar que hasta el momento no he encontrado NADA que realmente me facilite el alisado, para eso no hay productos mágicos y os aseguro que a lo largo de mi vida he probado muchos. Si conocéis alguno contádmelo por favor!! Yo me aliso el pelo con cepillo redondo y secador (lo compré en una tienda de productos de peluquería, me costó 30€ y tiene ya 7 años por lo menos así que me ha salido muy bueno!!)

Próximamente os iré actualizando mi rutina capilar según vaya probando algún producto nuevo para mí. Espero que os haya resultado interesante. Hasta muy pronto!

Miedos ante el parto

Hola a tod@s!!!

Ya estoy de 36+4 semanas y el día clave se acerca. Lo primero que siento es muchísima ilusión, ganas, emoción pero también no puedo evitar tener algún “miedo” ante lo desconocido.

En primer lugar me preocupa la incertidumbre de cuándo hay que ir al hospital. En mi gran desconocimiento yo pensaba que una sentía contracciones y se iba directa para allá, pero no, al parecer hay que esperar a que las contracciones sean muy regulares de 1´contracción 2´descanso y si estás dos horas así, te tumbas y no se te pasan, ésas sí son las buenas contracciones de parto y coges tus bolsas y te vas y si se pasan sigues esperando, que como en casa en ningún sitio para esperar… Pero si rompes aguas antes entonces sí que tienes que ir sin pensarlo dos veces. Ufff yo no sé si aguantaré tanto en casa. 

En segundo lugar me inquieta la espera. Sí, soy una persona que la espera me desespera y más si “depende de mí” porque en mis cosas, mi trabajo, mi día a día me gusta organizarme y ser rápida a la vez que eficiente. Pero es que esto no es un trabajo claro está. Tú estás allí con tus contracciones esperando a dilatar poco a poco… Pero y si no dilato bien? Si no dilato bien no será culpa mía (digo yo) pero a mí me preocupan las consecuencias que eso pueda tener y que me frustre por ello en lugar de estar tranquila.

En tercer lugar la decisión de la epidural. La epidural tiene su principal beneficio que es evitar dolor pero también tiene sus desventajas como no sentir cuándo tienes que empujar, se te duermen las piernas, etc. A día de hoy pienso que si aguantara de verdad el dolor, que si fuera perfectamente soportable ya que me considero una persona con el umbral del dolor alto no me pondría la epidural y tendría un parto totalmente natural pero eso es muy fácil decirlo ahora, pero cuando llegue el momento veremos cómo me encuentro. 

En cuarto lugar sí que me gustaría evitar la cesárea porque no deja de ser una operación y la recuperación es más lenta a no ser que sea estrictamente necesaria. Para ello mi ginecólogo es muy bueno y asiste todos los partos para “intentar evitarlas” porque al parecer últimamente se han incrementado el porcentaje de las mismas y algunas podrían haberse evitado. Ojalá esté en el hospital cuando vaya yo, no sé si os ocurre pero una cara conocida como que tranquiliza. Aunque el trabajo principal lo hará el matrón/matrona y ellos sólo acuden si hay complicaciones, pero el saber que está por allí…

Pero lo que más me inquieta por encima de todo es que mi niña venga bien. Que cuando nazca y la vean te digan: está perfecta! Ya no sólo físicamente sino que su cerebro, sus funciones, en definitiva, todo, lo realice perfectamente. Seguro que ésa es la máxima preocupación de todos los padres. Que no haya cometido errores en la alimentación durante el embarazo que le puedan afectar, que no tengamos nada genético que le pueda hacer mal y que no lo sepamos… Ése sí es mi miedo. Lo demás son incertidumbres ante lo desconocido, pero mi miedo real es que Ana esté bien. Cuando la tengamos con nosotros ya nos encargaremos su papi y yo en todo lo que esté en nuestra mano que sea una niña sana y feliz. 

De momento sólo queda esperar y desear que todo salga perfectamente. A las que estéis en mi misma situación os deseo lo mismo. Si queréis comentarme vuestros miedos o experiencias estaré encantada de leeros. Hasta muy pronto!

Aprovechando las rebajas!!! (En concreto hoy de Carrefour)

La verdad es que nunca había mirado ropa en Carrefour pero he descubierto un miniuniverso para los peques que por muy poquito dinero puedes encontrar un surtido de prendas que nos puede venir fenomenal. 

Me queda un mes escaso para ser mamá y estoy detrás de los pañales, toallitas, discos de lactancia, etc así que los hipermercados los recorro últimamente muy a menudo buscando cositas en la sección de bebés. 

Y gracias a esto he encontrado unos cuantos chollos de rebajas que os los quiero enseñar por si a alguien le viene bien. 

Antes de nada os cuento que la mayoría de la ropa la he comprado con vistas al invierno que viene porque mi niña nace aproximadamente sobre el 1 de marzo y he cogido cositas que no son de recién nacido sino de niña entre 9 y 12 meses, pero es que por el precio que tenían no las podía dejar allí. 

De bebés de 3 a 6 meses cogí esto:


Dos camisetas básicas por 3€ y una bragota por 4€ monísimas para nuestra primavera-verano en Extremadura.

Y ahora vamos con las súper-ofertas: chaquetas y jerséis a 3€!!!!! Como os decía he cogido tallas entre 9 y 12 meses y una de 3 meses que es la primera que os voy a enseñar. 


Valían 13€ que ya estaban bien, pero es que a un precio de 3€… Qué pena que no hubiera habido más… Esta pequeñita la cogí de 3 meses y con un faldón o con un vestido primaveral la veo ideal. 

Las siguientes fotos son de prendas para el invierno que viene:



Como veis son prendas muy sencillitas pero que seguro que podré combinar facilmente y son perfectas para jugar, para guardería, para una tarde y de verdad que encima por 3€ es que no se puede pedir más. Los pantalones cortitos también son de ese precio y me parecieron una monada como básicos de armario. 

Y también cogimos una batita rosa que me hizo mucha gracia y que al igual que el resto de ropa fue muy barata, en este caso costó 3,5€, talla 12 meses, me pareció un ofertón así q no sé cuándo se la pondré pero seguro que está súper-calentita con ella. 


Es cierto que comprar ropa de una temporada para otra con un bebé/niño es complicado porque no sabes cómo van a estar de grandes o pequeños, pero yo creo que hay ciertos básicos con los que sí nos podemos arriesgar y ahorrarnos bastante dinerito.

Por Instagram os estoy enseñando más compras de tiendas de la localidad aprovechando las rebajas que merecen muchísimo la pena. Conjuntos al 50% preciosos en Pompones, Maxibebé, Dulces, etc…  Tanto para nuestros peques como para nosotras es muy buena época para adquirir buenas ofertas así que daros una vuelta por las tiendas y compartir con tod@s nosotras vuestras compras que seguro que nos viene genial verlas!

Un abrazo y hasta muy pronto!!!